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Categorías de activos

Nuestro proceso

Nuestra prioridad es la selección bottom-up de valores y consideramos que el análisis fundamental es la piedra angular de nuestro proceso de toma de decisiones. El proceso de inversión tiene cinco etapas, cuatro de las cuales se refieren a la selección de títulos y una a la construcción de carteras. El proceso es riguroso y estructurado, y está diseñado para ofrecer un rendimiento repetible a largo plazo. Estas etapas se resumen en el siguiente esquema:

La primera etapa identifica los factores mundiales y macroeconómicos que creemos generarán una rentabilidad superior.

  • Cambios estructurales – reestructuración basada en activos: empresas que han sido mal gestionadas o que han perdido el enfoque de su actividad principal, pero que tienen una visión clara y coherente para mejorar
  • Cambios estructurales – impulsados por la oferta: empresas que operan en mercados caracterizados por las limitaciones de oferta, que han sufrido largos periodos de desinversión y que necesitarán periodos de tiempo prolongados para lograr que sus negocios se recuperen
  • Cambios estructurales – impulsados por la demanda: empresas que se benefician de los cambiantes hábitos de gasto, ahorro y consumo en todo el mundo
  • Ventaja estructural – ventaja competitiva: empresas con productos sólidos que operan en mercados con elevadas barreras de entrada y que ofrecen un crecimiento y unas rentabilidades sobre el capital invertido superiores a la media.

La segunda etapa busca características de ciclo de vida tanto sobre una base cuantitativa, mediante el análisis del ciclo vital, como desde el punto de vista cualitativo, utilizando tarjetas de puntuación. Ambas técnicas son propiedad de Aviva Investors.

La tercera etapa es el análisis fundamental, con énfasis en gestión, finanzas, modelos de negocio y valoración. Sólo las empresas con un modelo de negocio sostenible y valoraciones con potencial alcista absoluto superan esta etapa.

Cuarta etapa - creación de la lista de nombres. Nuestros analistas presentan recomendaciones detalladas de títulos a su equipo que incluyen: argumentos para comprar el valor; motivos para prever que los beneficios crecerán a un ritmo sostenible; y la expectativa de que las valoraciones ofrecen un potencial alcista absoluto. El equipo debate vigorosamente la recomendación y se debe alcanzar un consenso antes de que una acción sea añadida a la buy list.

La quinta etapa es la construcción de carteras. Nuestros gestores de fondos construyen carteras basándose en la buy list “en vivo”, en consonancia con el perfil de riesgo de los clientes y, una vez añadidos, los títulos son comprados inmediatamente por todos los fondos de renta variable global.

Cada posición en todas nuestras carteras es activa y sobreponderada. El tamaño de nuestras posiciones activas se hace en función del potencial alcista previsto, el grado de convicción y la liquidez. Además, las ponderaciones de títulos y el número de títulos individuales que integran las carteras varían de acuerdo el perfil de riesgo del cliente.